Otra de las maneras en las que ASUR trata de minimizar el impacto ambiental de sus aeropuertos, es asegurando un uso responsable del agua. Con este fin, ocho de los nueve aeropuertos de ASUR cuentan con plantas de tratamiento que reciben toda el agua residual de las aeronaves, las terminales y los edificios administrativos. Estas plantas emplean procesos de tratamiento tanto mecánicos como biológicos para purificar el agua residual hasta el grado de poderla reutilizar o descargar sin representar un riesgo para otras fuentes de agua.
El agua que se recicla se usa para regar jardines y áreas verdes, reduciendo de esta manera las demandas de los aeropuertos en los suministros locales de agua. El consumo de agua aumentó en casi un 10.4% en los aeropuertos de ASUR en el 2008, a comparación con el 2007, debido en gran medida a la construcción de nueva infraestructura en Cancún.
